miércoles, 12 de marzo de 2008

Los secretos del Palacio de El Pardo

Reproducimos el artículo publicado en ABC el 13 de julio de 2004 sobre los frescos aparecidos de Gaspar Becerra en el Torreó de la Reina.

Los secretos del Palacio de El Pardo
TEXTO: ALMUDENA MARTÍNEZ-FORNÉS FOTOS:PATRIMONIO NACIONAL/
13-7-2004 02:13:16
Los secretos del Palacio de El Pardo

Cuatro años de meticuloso trabajo han permitido descubrir tras las capas de yeso unas bellas pinturas de tiempos de Felipe II desconocidas hasta ahora. Situadas en el Torreón de la Reina, sólo se tenía conocimiento de su existencia por los relatos del abate Ponz del siglo XVIII

MADRID. Los visitantes del Palacio Real de El Pardo tienen ahora una nueva parada en su recorrido por el histórico edificio. Se trata del Torreón de la Reina, una pequeña estancia renacentista de 35 metros cuadrados cuyas paredes y techo constituyen un verdadero tesoro histórico y cultural. Y es que éste es el único lugar del palacio que conserva la decoración original de Felipe II. En realidad, son los frescos más antiguos de los palacios españoles, anteriores incluso a los de El Escorial, según Patrimonio Nacional.

Mientras que las recién restauradas pinturas del techo, obra de Gaspar Becerra, eran perfectamente conocidas; los fragmentos que ahora pueden apreciarse en las paredes permanecían ocultos bajo las capas de yeso y aparecieron durante los trabajos de restauración. Sólo se sabía de su existencia por las impagables descripciones que el abate Ponz recogió en 1777 en su libro «Viage de España, o Cartas en que se da noticia de las cosas mas apreciables y dignas de saberse, que hay en ella».

El Torreón de la Reina ocupa el lado suroeste del palacio y en el ángulo de la fachada una labra con las armas del emperador Carlos V, quien impulsó la construcción de El Pardo, da fe de su antigüedad. Se cree que originalmente estuvo destinado a la servidumbre de alto rango de la Reina, de ahí su rica decoración. Pero lo más importante es que esta estancia se salvó del incendio que en 1604 redujo a cenizas el resto del palacio.

Sin embargo, el tiempo, los cambios decorativos y los avatares de la historia condenaron durante años al olvido a este Torreón, que incluso se utilizó durante una época como almacén y que sólo se pudo visitar durante poco tiempo, después de la apertura al público del palacio en 1976.

Tres años de investigación

Consciente del valor de esta pieza, Patrimonio Nacional empezó hace cuatro años un proceso de adecuación durante el cual aparecieron las pinturas originales de las paredes, que decoran las embocaduras de los balcones. Durante tres años, la conservadora del Palacio Real de El Pardo, Flora Marsá, se dedicó a investigar para no dejar lugar a la improvisación y todo el proceso de restauración ha costado 307.000 euros (unos 51 millones de pesetas).

Al parecer, el cambio de la decoración de este Torreón se produjo a finales del siglo XVIII, al descartarse la restauración de los frescos de los muros, muy deteriorados por la descomposición de los morteros y las capas de soporte.

Desde hace unos días, los visitantes pueden apreciar en el techo las pinturas renacentistas de Gaspar Becerra, que contienen nueve escenas de la historia de Perseo, enmarcadas con molduras y elementos decorativos.

Dos pintores

En cada una de las tres embocaduras de los balcones hay escenas bucólicas, flanqueadas por una ancha cenefa con representaciones de pájaros y entrelazado vegetal. Todas ellas son de gran calidad y extremada belleza. No obstante, las diferencias entre las escenas bucólicas y las representaciones naturalistas hacen pensar en que fueron ejecutadas por dos pintores.

Pero estos fragmentos de las pinturas originales no han sido el único descubrimiento realizado durante los trabajos de restauración. En una de las embocaduras, bajo la capa del enlucido sobre la que se pintó el fresco, ha aparecido también un alejo de 30 por 30 centímetros aproximadamente, correspondiente a una decoración más antigua aún que la de las pinturas. Los expertos de Patrimonio Nacional creen que la estancia estaba decorada inicialmente en un estilo castellano, con azulejos, y que se pasó a otro italiano, acorde con el gusto de Felipe II.

http://www.abc.es/hemeroteca/historico-13-07-2004/abc/Madrid/los-secretos-del-palacio-de-el-pardo_9622539697890.html

2 comentarios:

Concepción dijo...

¡ENHORABUENA JAVIER!, nos proporcionas a todos unos muy gratos momentos. He tenido la oportunidad de ver recientmente esos frescos, y, efectivamente, existen más salas que están en rehabilitación, y en las que han descubierto pinturas que está trantándo de recuperar en la actualidad. Conchita

Javi Fernández dijo...

Muchas gracias Conchita.

Saludos. Javi.