sábado, 1 de septiembre de 2007

El arquitecto Diego Méndez, fotógrafo



Algunas de las fotografías más populares que tenemos los vecinos de El Pardo se deben a un arquitecto, Diego Méndez.


Diego Méndez fue el arquitecto de la Casa Civildel Jefe del Estado y Consejero de arquitectura de Patrimonio Nacional, y autor del proyecto del Valle de los Caídos.


Pardo en la década de los años 40. El proyecto de Méndez respetaba los edificios históricos como la Casa de Oficios (de la que eliminaba una parte), la Casa de Abastos, la Casa de Infantes, etc.


Cuando desapareció, le sucedió Ramón Andrada, a quien le debemos la destrucción de la Casa de Oficios, del fin de la mitad de la Casa de Infantes, del derrumbe de todos los edificios que daban la imagen del pueblo que creó Carlos III, y Andrada también es el arquitecto de la mayoría de los edificios de pisos que levantó el Patrimonio Nacional.


Fruto del su estudio previo a esta reorganización es esta serie de fotografías, de las que aquí mostramos algunas.
Por otro lado, en El Pardo dejó numerosos edificios como la Casa de Trofas, los Almacenes del Patrimonio Nacional, las hotelitos de Padre Cipriano y los del Paseo de El Pardo.

4 comentarios:

Diego Ponce dijo...

La destrucción de la antigua casa de Oficios se debió a su estado de ruina y falta de condiciones de habitabilidad.

Lo mismo con la mitad de la casa de Infantes que era conocida como Pabellones Militares. En escrito de 2-6-1940 el Administrador del Patrimonio dice que "se ha tenido que alojar en casas del Patrimonio al teniente, brigada, sargento, cabo y guardias de la Guardia Civil por haber sido medio derruida por los rojos la casa cuartel de la Guardia Civil, y lo mismo pasa con el edificio llamado Pabellones Militares, que estaba medianero con la Casa de Infantes".

- La misma opinión mantengo sobre el "derrumbe de todos los edificios que daban la imagen del pueblo que creó Carlos III". En este mismo blog aparece la descripción de estas casas hecha por los próceres de la Institución Libre de Enseñanza. Muchas de ellas no eran más que chabolas, y las del llamado "barrio de Triana" eran directamente cuadras y cochiqueras, adosadas a la tapia de la Huerta del Juez, donde tras la guerra se metió gente a vivir.
Tengo entendido que a principios de los 40 un periodista americano vino a entrevistar al Caudillo, se dio una vuelta por El Pardo y contó en su revista el estado infrahumano de la población, y que esto fue el acicate para derribar lo antiguo y construir casas nuevas.

Bien claramente lo expone el siguiente documento, que reproduzco parcialmente:

"Viviendas.- Siendo la población de El Pardo en el día de la fecha, aproximadamente de unos 4.000 habitantes, existen dos núcleos de población, que por el verdadero hacinamiento en que viven, promiscuidad de vecinos, falta de retretes, gente humilde que carece de todo lo más elemental para su aseo y limpieza corporal, son estos dos núcleos los llamados "Pabellones" del Ramo de Guerra y "Casa de Oficios" del Patrimonio; en esta última sobre todo, las buhardillas que se encuentran habitadas, deben ser rápidamente desalojadas. Todos los vecinos de Pabellones instalados en barracones o tiendas de campaña sometidos a desinfección y limpieza... [...]"

(Escrito del General Jefe de la Casa Militar del Generalísimo al Alcalde de El Pardo, de fecha 26 de abril de 1941, remitiendo copia del acta levantada por la Junta designada para estudiar el estado sanitario de la población y medidas urgentes a adoptar).

Javier Fernández dijo...

Tienes razón Diego Ponce en que el estado de ruina de los edificios era muy grande.

Ya unos años antes, durante la Guerra, cuando Azaña le pide a Negrín que si ganan la Guerra que le permita retirarse a El Pardo para poner orden, creo que es más o menos así la cita.
Pero, el plan de Diego Méndez, que lo trata José Luis Sancho en La arquitectura de los Sitios Reales : catálogo histórico de los palacios, jardines y patronatos reales del Patrimonio Nacional, consistía en mantener las estructuras de los edificios y reformarlos por dentro. Si se hubiese llevado a cabo tendríamos actualmente un patrimonio arquitectónico e histórico más rico.
En la Casa de Oficios sabes que se alojaron Olivares, Farinelli, los grandes ministros del siglo XVIII: Floridablanca, Ensenada, etc. Todo esto se ha perdido.
En la Casa de INfantes, como bien dices, los Pabellones Militares estaban en situación ruinosa, pero eran parte original de la edificación, se derribaron y constriyeron los edificios de pisos, que no respetan en nada la fachada de la Casa.

Y el plan de Andrada de hacer edificios de pisos (al que tengo que estar agradecido porque yo vivo en uno de esos pisos), es de construcción de un montón de edificios de 4 alturas, tantas como las que tiene el Palacio, cuando los edificios primitivos eran de 2-3 alturas, para que el Palacio marcara la superioridad jerárquica.

Gracias por tu comentario

Diego Ponce dijo...

Pero el plan de Diego Méndez consistía en mantener las estructuras de los edificios y reformarlos por dentro. Si se hubiese llevado a cabo tendríamos actualmente un patrimonio arquitectónico e histórico más rico.

Eso se hizo con la Casa de Infantes, porque su estado lo permitía. No así el resto, donde fue preciso entrar con la piqueta.

Otro ejemplo tenemos en el Instituto Llorente, km. 1 de la carretera de El Pardo. El edificio revirtió al Patrimonio, según contrato, al terminar el arrendamiento de la parcela, en 1995. Todos conocemos el edificio, que data de 1930, y verdaderamente parece digno de ser conservado. El Patrimonio Nacional tenía varios proyectos para él, como instalar allí el departamento de restauración de pinturas, tapices, etc.
Pero resulta que la limpieza, reforma y puesta al día son bastante más caras que su derribo y nueva construcción. Y así están las cosas, paradas.

Es corriente que las decisiones tomadas bajo presión resulten poco acertadas. Y en El Pardo había que dar una solución al ingente aumento del número de habitantes experimentado al trasladarse aquí el Jefe del Estado, en 1940. Ya hemos visto que la población era de unas 4.000 personas. Pues bien, en un exhaustivo censo de viviendas elaborado por el Ayuntamiento en 1937, aparecen sólo 395, de las que 319 estaban ocupadas. Esto da 10 personas por vivienda.

Creo que no había más remedio que construir bloques de pisos. Pisos mejores o peores, más grandes o más pequeños, pero dignos y en condiciones.

Concepción dijo...

Buenas noches Diego:
Discrepo totalmente del estado de ruina total de la Cas de oficios, como ya te comenté en un correo personal, habla con la gente que vivía allí, y que te cuenten que hicieron con los materiales con los que estaba construída. Hay personas que pueden decirte y enseñarte mansiones de la sierra de Madrid dónde se encuentran algunas de las columnas y sillares, ni siquiera las tejas de las cubiertas se desperdiciaron.
Por favor, además de buscar datos en los papeles, la historia oral es importante, y mucho más cuando es tan reciente.
¡ADELANTE A TODOS!.

Conchita